viernes, 26 de diciembre de 2014

Realidades engañosas

Cuando nacemos, no sabemos hacer mucho y siempre nos tienden las manos tiernamente desesperadas y cegadas por el amor fraternal, para que descubramos el mundo y no nos perdamos un minuto de los milagros de la Naturaleza.
No vemos lo que queremos ver; tan sólo nos guían para que conozcamos aquello que al otro le parece importante que retengamos con nuestros ojos y oídos, generando la probabilidad que sólo nos parezca bueno o malo lo que el criterio ajeno nos imponga.
Luego llega la etapa de aprender los caminos hechos según las diferentes autoridades, y el choque etico/cultural no tarda en aparecer; de la realidad y del único modo de hacer las cosas que nos mostraron las personas del círculo más cercano, se suma la visión de las diferentes instituciones por las que pasaremos dentro de las dos décadas subsiguientes.
Nos estamos formando y no me atrevería a decir que "como humanos", dado que estamos siendo una copia de la copia de la copia de una copia que ni siquiera es la original sobre el verdadero Ser Humano. Simplemente nos formamos como el otro se formó y ni siquiera en esta etapa tenemos visión propia, dado que actuamos según lo socialmente aceptado y dejamos de hacer lo socialmente prohibido.
Recien, en la mediana edad, damos nuestros primeros pasos representativos sobre quiénes somos en realidad, pero muchos ejemplares se pierden dentro de la oscuridad dictaminadora y estrechez del túnel. Con mucha suerte, una marcada casi intensa minoría no querrá alinearse según el pensamiento de alguna institución de renombre, y si estos aún guardan dentro de sí una décima de la esencia natural y original de su alma, podrán pensar y actuar según su criterio de observación sobre lo que es realmente la realidad. Probablemente se equivocaran en demasía porque sus primeros pasos no fueron aquellos en los que se sostenían de los muebles o cosas más cercanas que tuvieran, sino ahora que están transitando en el eco de sus pensamientos e interpretación de lo que tienen delante de sus ojos.
Recién ahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un caramelo dice que..