domingo, 10 de agosto de 2014

Inestable en el discurso.

Particularmente siempre se sintió perdido, incluso intuía que no estaba haciendo las cosas en el lugar correcto, con la gente correcta en el momento justo.
No es que no estaba siendo él; es que no sabía ni quiera era en realidad.

Fue dejando un poco de sí mismo en cada lugar que visitó, en cada persona que conoció y en cada decisión que tomó. Hoy está vacío y es demasiado decirlo así.

Y hasta le han preguntado qué es lo que quiere, cómo y dónde lo quisiera, pero le da vergüenza exteriorizarse; es esa sensación de quedar al descubierto con todos los órganos latiendo, con el temor de que reboce celestialmente ácido sobre él y terminar de quemar lo que quería dejar fluir.

Llevaba un cuarto de década y cuando cerraba los ojos mirando al cielo, esa paz no podía estar tan lejos.

Dónde estaba ahora?

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