No me digas que me enojo fácil si cada vez que digo blanco, vos decís negro.
Tampoco me avises después que te fuiste, que me esperaste.
No me digas volvamos a empezar si ya nada tiene sentido.
Si me decís "hola", yo venía a despedirme.
No uses el "somos" cuando yo ya adopté el "éramos".
Tampoco uses el "nosotros" cuando en realidad somos "vos" y "yo".
Sin embargo, buscamos eso que no encontramos en los demás y que sabemos que lo tenemos aún.
Y por más que quieras, jamas voy a aprender a simular un olvido.
Pero indirectamente siempre decimos "hasta luego" aunque inseguros, todavia, de volver a apostar.
Nos cuesta.Cómo nos cuesta olvidar!
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Un caramelo dice que..